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Seguros de responsabilidad civil

Se trata de la responsabilidad atribuible al empresario o la empresa como consecuencia de las reclamaciones por daños personales causados por acción u omisión a los empleados en un accidente laboral. Esta reclamación puede ser presentada por el perjudicado o sus derechohabientes (familiares con derecho en caso de muerte).

En las pólizas de responsabilidad civil con garantía o cobertura de explotación, los empleados están excluidos al no ser considerados terceros perjudicados respecto del empresario. Por esta razón surge la necesidad de incluir esta cobertura independiente de la de explotación en las pólizas de responsabilidad civil.

Es importante no confundir esta cobertura y los derechos que de ella se derivan para los perjudicados con los propios de la cobertura de seguro obligatorio de accidentes de trabajo. Consultar la pregunta: ¿Con el seguro obligatorio de accidentes protejo mi responsabilidad con los empleados?

De esta cobertura suelen estar excluidos los bienes materiales del empleado perjudicado.

En la mayor parte de las ocasiones la respuesta será afirmativa. Por regla general, los ayuntamientos tienen encomendada la gestión de la red de saneamiento, y consecuentemente, es responsabilidad del ayuntamiento su cuidado y los daños que por acción u omisión puedan causar éstas a los vecinos del municipio.

Si como se plantea en la pregunta, una inundación ha producido el anegamiento de un bar del pueblo, habrá que investigar las causas, y si estas son consecuencia de un defecto imputable a la red de saneamiento.

La responsabilidad del ayuntamiento está concernida por indicación de la Ley 30/1992 de régimen jurídico de las administraciones públicas, según la cual, en su Artículo 139 (Principios de la responsabilidad:), 1. Los particulares tendrán derecho a ser indemnizados por las Administraciones Públicas correspondientes, de toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos.

Si el ayuntamiento tiene cedido por contrato a un tercero la gestión de estos servicios, serán éstos los responsables directos y el ayuntamiento el subsidiario o solidario, según los casos.

Por regla general, los ayuntamientos mantienen en vigor póliza de responsabilidad civil para ceder a una aseguradora el riesgo de responsabilidad civil patrimonial que les puede ser imputable. En estas pólizas se indica que está garantizado el daño producido a terceros como consecuencia del anormal funcionamiento de los servicios  públicos prestados por el ayuntamiento. Los servicios técnicos de éstos, deberán fundamentar las razones del daño producido después de ser recibida ante ellos una reclamación del perjudicado, en este caso el bar que ha sufrido la inundación. Consulte con nosotros cómo hacer esta reclamación o si tiene derecho a ella.

Si la titularidad del servicio para el cual existe la alcantarilla o su mantenimiento es responsabilidad del ayuntamiento, la respuesta es afirmativa. Así de desprende del precepto legal dispuesto por el Artículo 139 de Ley 30/1992 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común. En él se definen los  Principios de la responsabilidad de las Administraciones Públicas.

1. Los particulares tendrán derecho a ser indemnizados por las Administraciones Públicas correspondientes, de toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos.

2. En todo caso, el daño alegado habrá de ser efectivo, evaluable económicamente e individualizado con relación a una persona o grupo de personas.

Es importante no confundir la cobertura de responsabilidad civil patronal y los derechos que de ella se derivan para los perjudicados, con los propios de la cobertura de seguro obligatorio de accidentes de trabajo.

La responsabilidad civil patronal es una cobertura de naturaleza subjetiva frente a las coberturas derivadas del seguro obligatorio de accidentes de trabajo. Esto significa que no basta con su ocurrencia, como en los accidentes de trabajo para que tome efecto la cobertura (ocurrió y ya está), sino que tendrá que ser determinada por un juez previa presentación de la reclamación y la prueba de la culpa y la causalidad y del perjuicio causado por daño personal y su cuantificación económica.

Es habitual que cuando un empleado sufre un daño como consecuencia de un accidente de trabajo se activen a la vez ambas coberturas presentes en pólizas diferentes, una obligatoria y otra no.

Lo cierto es que no. El accidente de un participante o de un empleado en este contexto, es un hecho objetivo para el que está indicado suscribir un contrato por causas objetivas, como el de accidentes, cuyo objeto es reparar mediante indemnización el daño producido (muerte, invalidez, o pérdida de la salud). Para que sea eficaz este contrato sólo es necesario que el accidente ocurra.

Por el contrario, la reclamación que el perjudicado puede formular contra la empresa o el organizador de esta actividad es subjetiva, es decir, ha de demostrarse la culpa del organizador y el daño y su cuantificación económica. Esta responsabilidad debiera ser cubierta a través de un seguro de responsabilidad civil.

Además cabe decir, que la existencia de una indemnización por la póliza de accidentes mencionada primero, no evitará que el perjudicado nos reclame una indemnización por responsabilidad civil.

El control de riesgo que supone la organización de un festejo en medio de la aglomeración de un importante número de personas, está en manos de un ayuntamiento porque tiene plenas facultades para ello, y puede adoptar todo tipo de medidas en evitación de daños personales y materiales que puedan causarse. Disponen además de elementos policiales con cuya presencia se puede impedir o minorar las consecuencias de los hipotéticos siniestros.

Se pueden encontrar distintas sentencias jurídicas en las que se sostiene que para que se pruebe esta responsabilidad debe encontrarse relación causal entre el accidente y la acción u omisión del ayuntamiento. De modo que no todo lo que pase durante el desarrollo de unas fiestas patronales haya de ser culpa del ayuntamiento por el mero hecho de ser el organizador. Esta visión de la responsabilidad de los ayuntamientos, (ver la sentencia 144/2009 de la sala de lo civil del Tribunal Supremo), estima que por ser organizador de eventos, no todo lo que suceda durante su desarrollo, es responsabilidad del ayuntamiento. Esta posición jurídica estima que el riesgo por sí solo no es fuente de responsabilidad.

Según el código civil, artículos 1902 y 1903, la responsabilidad de los padres proviene de la falta de diligencia en el cuidado de los hijos menores, al no prever las consecuencias de los actos de éstos. Las leyes lo denominan 'culpa in vigilando'. Que se acentúa cuando los padres no controlan o desconocen la actividad de sus hijos.

Nuestra respuesta es que sí, eres responsable de las acciones de tus hijos que supongan un daño para terceros, siempre y cuando se pruebe la relación causal entre el daño causado, la acción u omisión de tu hijo y tu falta de diligencia en su cuidado. Comprueba si tienes una póliza de seguro del hogar que incluya esta cobertura, responsabilidad civil familiar.

No, no es suficiente.

El Real Decreto 145/1996, de 2 de febrero, por el que se modifica y da nueva redacción al Reglamento de Espectáculos Taurinos determina en su artículo 91.e, la obligación de los organizadores de suscribir una póliza de seguro colectivo por la cuantía suficiente para cubrir cualquier riesgo o accidente que con motivo del festejo pueda producirse. Ver

Como ya hemos señalado en otra pregunta, la póliza de responsabilidad civil protege al asegurado de los daños y perjuicios consecuenciales que pueda provocar a terceros, en este caso por la organización del evento taurino, pero no opera automáticamente por estar en presencia de un accidente, sino que se valorará por la aseguradora la oportunidad de indemnizar o no, y ante el rechazo de ésta, deberá demandarse al ayuntamiento, en este caso, para que un juez objetive la relación causal entre el organizador, el accidente y daño.

Un funcionamiento así del seguro de responsabilidad civil se opone a lo que parece determinarse del contenido del real decreto taurino citado. En él se menciona seguro colectivo para cubrir cualquier accidente. El accidente es un suceso objetivo, que no necesita de la objetivación posterior, como también hemos comentado en otra pregunta.

Así, el ayuntamiento que nos hace esta consulta deberá contratar una póliza de accidentes si quiere tener debidamente cubiertas las diversas situaciones de riesgo a que se enfrenta ante este tipo de eventos taurinos.

Es un concepto ligado a las pólizas de responsabilidad civil, que expresa la cobertura de los daños personales y materiales que no sean consecuencia de una reclamación por daños materiales y personales y sus perjuicios consecuenciales cubiertos por la póliza.

Algunos ejemplos:

. Un arquitecto construye un garaje pero se equivoca en los cálculos de estructura y el garaje no puede utilizarse. No ha ocurrido ningún accidente, y ningún tercero ha resultado perjudicado, sin embargo habrá que reconstruirlo y esto conllevará un coste protegido por la cobertura de perjuicios patrimoniales puros.

. Una empresa de crío preservación de sangre que cobra a su cliente por el servicio pierde o estropea la muestra. No ha producido un daño a un tercero por el mal procesado o perdida de la muestra, pero habrá de reembolsar a su cliente en coste del servicio mediante la cobertura de perjuicios patrimoniales puros.

Sin ninguna duda puedes reclamar directamente a la aseguradora de un ayuntamiento si te consta que está asegurado de responsabilidad civil. Así se desprende de la existencia de la acción directa contra la aseguradora definida en el artículo 76 de la Ley 50/80 de contrato de seguro.

Este artículo obliga, además, en este caso al ayuntamiento a informar al perjudicado de la existencia del seguro.

El perjudicado que se dirija a la aseguradora a reclamar lo hará por la vía civil, sin embargo será preciso un pronunciamiento de responsabilidad por parte de la Administración. El Real Decreto Legislativo 781/1986, Texto Refundido de las Disposiciones Legales vigentes en materia de Régimen Local dispone del procedimiento especial para ello (ver).

Por su parte la aseguradora podrá ejercer la acción de regreso contra el causante responsable, cargo público o personal al servicio de la Administración Local, si bien debe hacerlo por su legislación propia, Ley 50/80 de Contrato de Seguro (ver artículo 43) y no acudiendo a la acción de regreso que se define en el artículo 145.2 de la Ley 30/92 de Procedimiento Administrativo Común (ver).

En nuestra opinión, en responsabilidad civil nada se puede asegurar taxativamente, pues cuando deviene el siniestro, la aseguradora juzga si lo ocurrido cabe dentro del objeto del seguro y está amparado por la póliza, o le es aplicable alguna exclusión.

Cuando se suscribe una póliza de RC, debe tratarse de definir lo mejor posible lo que hace el empresario con la intención de que esté cubierta toda la responsabilidad de su actividad empresarial, pero frecuentemente el empresario hace más cosas que las que ha definido, o no ha definido o puede definir suficientemente toda su actividad en el momento de la suscripción del seguro, o el asegurador no ha querido asegurar alguna actividad, o no es consciente de qué suceso puede acontecer en el futuro que ponga de manifiesto una laguna de cobertura.

Por ejemplo, las instalaciones y montajes frecuentemente están excluidas del ámbito de cobertura en las pólizas de RC de organización de eventos, aunque tal cosa no se diga en el contrato, es decir no se encuentre entre las exclusiones. Algunas pólizas lo ofrecen como coberturas separadas.

Limitaciones del Art. 73 de la Ley 50/80 de Contrato de Seguro. Cabe mencionar que según la doctrina jurisprudencial en materia de seguros, podrán ser oponibles por el asegurador las excepciones que limiten objetivamente los riesgos a cubrir por el contrato con los límites fijados dentro del propio contrato.

Cualquier cláusula que limite, reduzca o excluya algún supuesto dentro de la cobertura u objeto de seguro debe interpretarse como cláusula limitativa o bien una delimitación concreta del objeto de seguro, por lo que debe imponerse la literalidad del documento contractual y no deben ser tenidos en cuenta los supuestos de ineficacia de la cobertura en la medida en que éstos no sean declarados expresamente por la póliza. Sin embargo, hemos experimentado como las aseguradoras aducen limitaciones del riesgo sin que éstas figuren en la póliza.

Si cuando sucede el siniestro, el asegurador nos lo rechaza alegando estas razones, poco se puede hacer por la vía de reclamación dentro de los cauces del seguro, servicio de reclamaciones de la aseguradora y defensor del asegurado de la Dirección General de Seguros. Entonces sólo nos quedarán los tribunales.

Así, se hace muy importante estudiar la póliza, leer el condicionado con atención, tratando de encontrar los espacios de falta de cobertura mientras se piensa en la actividad que desarrolla nuestra empresa. Y preguntar al asegurador, o mediador, por escrito tanto como sea posible.

Como se explica en un pregunta anterior, un seguro de D&O protege a los administradores sociales por la comisión de un acto incorrecto que provoque el perjuicio de terceros.

En la pregunta que se expone, no podría probarse por un tercero perjudicado, que las razones que avocaron a la empresa a su disolución fueron debidas a la adopción de actos incorrectos, tal y como los define el Real Decreto Legislativo 1/2010, texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital, artículo 236: daños que se causen por actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos o por los realizados incumpliendo los deberes inherentes al desempeño del cargo.

Forma parte de la vida de una empresa, no necesariamente ligada a la comisión de errores del administrador social, el desempeño mejorable de función societaria de ganar dinero, y por tanto el que la empresa se avoque al fracaso empresarial.

Cosa distinta sería que, en una situación como la que describe la pregunta, la empresa tuviera pérdidas que redujeran el patrimonio a una cantidad inferior a la mitad del capital social, y el administrador incumpliera su obligación de convocar en el plazo de 2 meses la Junta General, para que adoptara acuerdo de disolución o aumentara o redujera capital para compensar tal desequilibrio patrimonial, o caso de haber hecho la convocatoria sin que se hayan adoptado tales medidas, no solicitara la disolución judicial de la sociedad. En este caso sí sería responsable, y entraría de lleno en el ámbito de protección de la póliza de D&O.

 

Es el período de tiempo que sigue al vencimiento del periodo de cobertura o de duración de un contrato opóliza.

Durante este periodo de descubrimiento, el Asegurado, puede continuar notificando reclamaciones que se refieran al periodo durante el cual estuvo en vigor la cobertura del seguro, que es el periodo durante el cual ocurrió o se produjo la acción u omisión que ocasionó el daño o perjuicio al tercero, Reclamante, pero que se manifiesta, o descubre después de vencida la póliza, esto es, durante este periodo de descubrimiento.

El seguro de responsabilidad civil de un ayuntamiento puede cubrir o no la responsabilidad del ayuntamiento como organizador de eventos en fiestas patronales. Para saberlo con certeza debe leerse con detenimiento el condicionado general de la póliza de responsabilidad civil, pues el contrato puede haberse negociado para que se incluyan o no este tipo de actividades, por ejemplo una cabalgata, un evento de tiro al plato, un evento cuatro por cuatro, u otros.

No todas las aseguradoras pueden cubrirlo todo porque dependen de los contratos de reaseguro que tengan suscritos, tampoco todos los ayuntamientos pueden negociar pólizas de RC completas, bien por la entidad del ayuntamiento, bien por la destreza de su mediador.

La pregunta menciona también el seguro de accidentes. Se debe decir que no es lo mismo que la responsabilidad del organizador. Aunque se tenga ésta no estarán cubiertos los accidentes y éstos deberán estar suscritos en póliza aparte. Entendiendo por tales las consecuencias en forma de lesiones, incluso muerte e invalidez durante el desarrollo del evento. Por lo genereal se incluye la asistencia sanitaria y no es usual que un ayuntamiento incluya tal protección por accidentes durante eventos en fiestas en sus pólizas de accidentes de otro tipo que tenga suscritas.

Pregunta: Soy arquitecto con seguro de responsabilidad civil en vigor con la compañía Asemas. Tengo obra declarada pero ésta no está ejecutada, ¿Supone ello algún impedimento o inconveniente a la hora de cambiar de compañia de seguros?

La respuesta es que que no, no supone impedimento.

El sistema de tarificación de Asemas tiene en cuenta el valor declarado de las obras; lo hace a través del denominado DRO. Sin embargo otros aseguradores basan su sistema de tarificación en los honorarios percibidos por el arquitecto, sin considerar la obra en tanto que unidad de ejecución.

Lo relevante para cambiar de seguro no será tanto que la obra declarada esté pendiente de ejecución, sino cerciorarse de que cambiamos de seguro con protección retroactiva de la actividad profesional anterior a la fecha de efecto del nuevo seguro.

Consulta todos nuestros post sobre arquitectos y seguros en nuestro blog.

La tasa de regularización, es un concepto presente en determinadas pólizas de seguro que sirve para poder emitir una póliza fijando un precio al comienzo del periodo de seguro.

La prima del seguro se basa en una serie de parámetros de cálculo, alguno de los cuales es predictivo y no se conoce a ciencia cierta, pues ha de pasar todo el periodo de seguro para determinarlo con precisión. En los seguros de responsabilidad civil, en los seguros de vida y accidentes de grupo, de transportes, y muchos otros, la prima se calcula sobre la facturación (RC), número de personas y edad y capital asegurado (vida y accidentes), mercancías transportadas, y otros. Gracias a la tasa de regularización, el asegurador y el tomador podrán ajustar cuentas al finalizar el ejercicio de seguro.

Veamos un ejemplo:

Un arquitecto desea una póliza que calcula prima sobre la base de honorarios del ejercico que aún no ha pasado. Debe presumir que sus honorarios serán 30.000€. La tasa de regularización es del 2%. La prima neta será de 600€.

Finalizado el ejercicio, su facturación real fue de 40.000€, de forma que tendrá que regularizar 200€ (40.000x2% - 30.000x2%).

 

 

El seguro de Responsabilidad Civil de Venta ambulante cubre a todos los efectos al asegurado  independientemente de si es una empresa, una entidad sin ánimo de lucro o un autónomo.

Podemos ampliar cobertura a la protección de obra en caso de que hayas contratado un seguro para certificaciones pero mediante la emison de un nuevo contrato.

Si contratas un seguro de certificación energética:

Certificador energético

O si contratas un seguro para técnicos sin obra:

Técnicos sin obra

Y quieres ampliar la cobertura para cubrir direcciones de obra, deberas contratar:

Arquitectos y aparejadores

Ingenieros

La razón por la que no se pueden ampliar los productos es porque las entidades aseguradoras que cubren la dirección de obra y la firma de proyectos son diferentes de las que cubren exclusivamente las certificaciones energéticas o el resto de actividades complementarias que realiza un técnico sin obra.

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